Si bien, la equidad de los individuos no existe para ninguno de los sentidos, ni vista, olfato, oído, gusto o tacto pueden percibirle. Puede indicar que ciertamente no hay igualdad física, sin embargo, la similitud en cuanto a experiencias y condiciones sociales que desembocan en la búsqueda de perfeccionamiento personal y mejora en la relación con el entorno y sus habitantes, es ahí donde se maneja la utópica igualdad, al menos en oportunidades de estudio, exactamente con los mismos profesores, clases, información y dinámicas que cada individuo interpretara y dará uso o aplicación de una forma distinta.
En la adquisición de conocimientos existen estudiantes por igual, no hombres y mujeres.


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